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Nací en La Laguna, Pcia. de Córdoba soy la número cuatro de 8 hermanos. Crecí en el campo , me gusta mucho la naturaleza.

Licenciada en Letras en la UNC , me especialicé en la Enseñanza de la Lengua y la Literatura, soy amante del arte en general, aún creo que un mundo mejor es posible.

OTRA TEXTURA DE TIEMPO ES POSIBLE

Este blog surge en el marco de la Diplomatura de Flacso en donde comparto con mis colegas un espacio de aprendizaje y reflexión. Este espacio se irá poblando paulatinamente . Espero compartir y debatir temáticas comunes y establecer los vínculos necesarios para lograr un mundo mejor cada día



9 de diciembre de 2009

Escuela y Nuevas Tecnologías - GESTIC

http://www.bienvenidomarciano.blogspot.com FLACSO

Diplomatura en Educación y Nuevas Tecnologías
MODULO GESTIC
Ruiz Alicia Graciela
Comisión 4 – Diciembre 9 de 2009

Escuela y nuevas tecnologías

1. El ingreso de las TIC a las escuelas: aportes y desventajas, posibilidades, alcances y limitaciones
2. Los procesos de enseñanza y de aprendizaje y las nuevas herramientas tecnológicas: los cambios en las concepciones de alumno, docente y conocimiento
3. Contexto tecnológico y formación de formadores

Todo desarrollo tecnológico cuando se generaliza impacta en los diversos ámbitos de la sociedad, incluida la educación. Pensemos por ejemplo en los efectos de alcance universal a que dieron lugar la invención de la imprenta y la aparición del libro: la alfabetización y el proceso de formación de la escuela pública.

En la actualidad, la digitalización de la cultura, que se proyecta cada vez más como saber no formalmente adquirido en niños y jóvenes, exige la necesidad de un replanteo de las relaciones que tensan la cultura escolar.

El modelo educativo tradicional basado en la transmisión de conocimientos por parte de maestros y profesores, resulta hoy insuficiente para la formación de sujetos que deben vivir en una sociedad signada cada vez más por una rápida transformación tecnológica. Fundamentalmente, “si pensamos que lo que caracteriza a la revolución tecnológica actual no es el carácter central del conocimiento y la información, sino la aplicación de ese conocimiento e información a aparatos de generación de conocimiento y procesamiento de la información y la comunicación.”

El ingreso de estas tecnologías en las instituciones educativas conduce a cambios significativos en relación con la función de los profesionales de la enseñanza y a una importante transformación del sistema educativo. Proveer a las escuelas de equipos informáticos no implica la transformación de la calidad en la enseñanza per se. Por el contrario, supone desarrollar un proyecto educativo que contemple las nuevas herramientas tecnológicas en relación con el proceso de enseñanza y de aprendizaje.

La presencia de las tecnologías digitales en las escuelas

Una sospecha
La reflexión acerca del ingreso de las tecnologías digitales a las escuelas nos ha llevado a reconocer dos movimientos que dan cuenta de la complejidad que encierra la trama significativa que se teje en las interacciones que definen lo escolar.

Por un lado, la tecnología digital, con su estatuto de avanzada, está presente en la mayoría de las escuelas a través de un conjunto de computadoras listas para ser conectadas a la red Internet, de acuerdo a un plan de equipamiento informático oficial; proyecto que posee visibles objetivos educativos y que encerraría, ciertos intereses no declarados. La relación entre el equipamiento informático a las escuelas y los negocios de las grandes empresas de productos informáticos y de telecomunicaciones ha sido descripta por numerosos especialistas del campo de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación de Europa y Latinoamérica.

Este planteo se sostiene a partir de la observación del uso que se hace de estas herramientas en las escuelas de Argentina y de otros países latinoamericanos. Lejos de inscribir su potencial didáctico - pedagógico en proyectos globales que integren los contenidos de las distintas disciplinas en relación a este nuevo escenario social que la revolución digital determina, sólo se aprovechan sus funciones más elementales. La mayoría del tiempo en que las escuelas están abiertas los equipos permanecen ociosos y su uso se circunscribe a una o dos disciplinas, cuando no se los destina, exclusivamente, para tareas administrativas. No hay hasta ahora proyectos visibles que los hagan funcionar.

Por otro lado, lo digital desborda en un curriculum oculto y busca intersticios por donde filtrarse. Se hace presente en la forma del juego de niños y adolescentes que adopta las características propias de los videos juegos - en sus personajes y en la relación violenta con que se manifiestan, en el uso del lenguaje, en la sintaxis del acontecimiento-, irrupción de una vertiginosa puesta en escena, paradójica metamorfosis de un mundo virtual, en donde el objeto de imitación es la simulación.

Se hace presente, además, en la forma que adoptan las operaciones de búsqueda de la información por parte de los estudiantes que se circunscriben, cada vez con mayor frecuencia, a las conocidas enciclopedias en soportes digitales y a Internet. La facilidad que ofrecen los nuevos medios de acceso a la información estaría modificando los modos tradicionales de proceder en relación con la información y el conocimiento. En este sentido, es posible observar que un diseño hipermedial brinda al usuario toda la información que necesita condensada en un sólo espacio, a diferencia de los medios impresos - libros, diarios, enciclopedias, diccionarios - que demandan por parte del sujeto un desplazamiento espacial y una determinada inversión de tiempo.

La escuela -basada en modelos tradicionales de comunicación y transmisión de conocimientos orales y escritos- pareciera ofrecer resistencia material y simbólica al ingreso de las nuevas tecnologías en sus distintas manifestaciones, que atraviesan y definen la vida cotidiana de niños, jóvenes y adultos en el mundo actual.

En este marco, nos preguntamos qué cambios deberían operarse al interior de las instituciones educativas teniendo en cuenta que el modelo tradicional de enseñanza y de aprendizaje no está dando respuestas a las exigencias de la sociedad actual que demanda de los sujetos el desarrollo de aptitudes para aprender, para comunicar, para trabajar en equipo, para evaluar y resolver situaciones problemáticas.

En este sentido, es lógico suponer que estos cambios no pueden producirse en forma inmediata ya que implican una modificación profunda de las bases que sustentan las prácticas escolares. Hábitos que no se verán modificados por el sólo hecho de equipar masivamente a las escuelas con computadoras de última generación conectadas, en algunos casos, a la red.

La llamada sociedad de la información reclama un replanteamiento de la práctica educativa, de la cultura escolar y de la relación del sujeto con el conocimiento. En un mundo signado por el cambio donde la información fluye y se expande de una manera continua y vertiginosa, se hace necesario repensar un proyecto educativo que favorezca procesos de aprendizaje tendientes a la formación de sujetos capaces de interactuar dentro de este nuevo orden social.

Esto supone un desplazamiento del objeto pedagógico que se aleja de la concepción de la enseñanza concebida como transmisión de información, para conceder mayor relevancia al proceso de aprendizaje. Corrimiento que implica una puesta en tensión de la idea de formación y una revisión de los objetivos académicos.

Poner en consideración los modelos pedagógicos tradicionales a la luz de la incorporación de los dispositivos tecnológicos supone, entonces, centrar la mirada tanto el qué, el para qué y el cómo del conjunto de las prácticas pedagógicas. Prácticas que, en este nuevo escenario, deberían tender a la formación de sujetos cada vez más conscientes y responsables de su propio proceso formativo.

Profundizando la mirada
Frente a este nuevo paradigma que se configura a partir de la conformación de la sociedad de la información y el conocimiento se hace necesario superar el deslumbramiento para intervenir reflexivamente y descubrir no sólo las ventajas sino también las desventajas que se plantean. El papel de los educadores y pensadores de la educación, en este contexto, adquiere un nuevo protagonismo si tenemos en cuenta la función de las escuelas en relación con la transmisión y análisis de la información y la construcción del conocimiento.

En este sentido, conviene interrogarse acerca del valor que adquieren la información y el conocimiento en la actual sociedad regida por una lógica economicista en donde las leyes del mercado transforman los bienes culturales en mercancías sujetas al juego de la oferta y la demanda. Delegar la responsabilidad de las acciones formativas a la iniciativa privada pone en peligro la garantía de acceso de todos los ciudadanos a la educación. Esta situación contribuye de manera decisiva a profundizar, cada vez más, la brecha entre ricos y pobres favoreciendo la marginalización social existente.

El rol del estado en la constitución de ciudadanos críticos y responsables es fundamental para la conformación de una sociedad libre y auténticamente democrática.

Desde sus orígenes la escuela pública centró su función en el derecho a la educación. El acceso a la formación a través de las tecnologías digitales debería ser observado desde una perspectiva semejante. En los países más desarrollados ya se están llevando a cabo proyectos cuyos objetivos se centran en la alfabetización de los niños y jóvenes en estas herramientas consideradas como factor primordial para la capacitación profesional, el desarrollo personal y, en consecuencia, para la economía y el futuro del país.

Este nuevo escenario plantea desafíos técnicos y pedagógicos para los profesionales de la enseñanza. En este sentido, los distintos roles ejercidos por los educadores deberán resignificarse. El cambio, además de centrarse en la adquisición de los conocimientos generales sobre cómo utilizar las nuevas herramientas, deberá orientarse hacia la reflexión acerca de su valor como medios de comunicación intervinientes en el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Del mismo modo, los alumnos deberán adoptar un papel mucho más activo como protagonistas de su propia formación.

“Hay que reinventar la enseñanza escolar para que la escuela pueda seguir garantizando la formación básica de todos los niños y niñas, cualquiera sea su origen socio-económico. Para ello es necesario que se adapte a las condiciones y necesidades de un mundo en continua y acelerada transformación, en el que muchas de las certezas del pasado han perdido todo su sentido.”

Nuevos Escenarios
En el nuevo escenario que plantean las tecnologías de la información y la comunicación, la función tradicional del docente, lejos de desaparecer - tal como algunas posturas plantean -, cobra nuevas significaciones.

Para que un proyecto educativo sustentando en la aplicación de las nuevas herramientas tecnológicas pueda ser diseñado y ejecutado, es necesario que los docentes pongan en tensión la finalidad de su práctica y que se posicionen, en relación con el saber y con los alumnos, asumiendo el rol de facilitadores. Esto plantea, a su vez, un cambio significativo en la función de los alumnos. El desafío consiste en generar y sostener un ambiente de participación y colaboración donde los sujetos sean conscientes de su responsabilidad y compromiso en el proceso de apropiación del conocimiento.

La tarea docente deberá propiciar la creación de competencias que habiliten para la búsqueda, selección, jerarquización y tratamiento de la información. Los directivos y los docentes deberán a la vez que capacitarse, promover nuevos modos de acceso al conocimiento, estimulando la creatividad y capacidad de descubrimiento de los alumnos..

Respecto de estos entornos de enseñanza y de aprendizaje ciertos autores coinciden en señalar que el foco de interés se ha desplazado de la enseñanza al aprendizaje.

En esta instancia de reflexión, nos interesa plantear la relación existente entre la noción del docente como facilitador en el contexto de la aplicación de las tecnologías digitales a una propuesta de enseñanza y de aprendizaje y los conceptos de andamiaje y zona de desarrollo próximo contenidos en la Teoría Socio - Histórica de Lev Vygotsky.

La Zona de Desarrollo Próximo se define en la obra de Vigotsky como:
“la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz”

Resulta pertinente señalar que en esta noción se pone en juego la relación dialéctica percibida por Vigotsky entre procesos de desarrollo y aprendizaje. Vigotsky ofrece una concepción del desarrollo humano como un proceso culturalmente organizado y sobre la base de esta idea despliega la importancia asignada a las instancias de aprendizaje.

El nuevo rol de facilitador que el ingreso de las tecnologías digitales a las aulas demanda por parte de maestros y profesores, cobra significado a la luz de la concepción de andamiaje propuesta por Vygotsky. El docente se constituye como el adulto con más experiencia capaz de guiar no sólo al alumno en un determinado momento del proceso de aprendizaje sino también a aquellos colegas que estén en etapa de transición respecto de la alfabetización digital. Su práctica deberá orientarse tanto a facilitar dicho proceso como a reconocer el momento de retirar el andamio y así favorecer el aprendizaje autónomo.

Frente a este nuevo desafío, nos preguntamos en qué situación se encuentra el profesorado en relación con el uso y apropiación de las herramientas digitales y su posible aplicación a los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Formación de los profesores
En la actualidad, Argentina y la mayoría de los países de Latinoamérica cifra su realidad descuidando sectores sociales que cumplen un rol decisivo en relación con la formación presente de ciudadanos. Una riesgosa despreocupación que compromete el futuro de las naciones.

Profesores y maestros han perdido el prestigio que poseían décadas atrás y esto ha impactado no sólo en el lugar social que ocupan – integran la franja de los nuevos pobres – sino también en su escaso nivel de formación.

Esta realidad implica que una gran parte de los docentes posea escasa experiencia en el uso de las TIC. Razón que, en algunos casos, permite explicar su resistencia al cambio y que los pone en desventaja respecto de los alumnos quienes enfrentados a las nuevas tecnologías aprenden y se familiarizan con mayor rapidez y facilidad.

A esto hay que sumarle que los responsables de diseñar y ejecutar proyectos educativos que contemplen las potencialidades de las nuevas tecnologías han sido formados en el marco de un modelo tradicional de enseñanza y, en consecuencia, están fuertemente influenciados por esta experiencia que condiciona su práctica.

Maestros y profesores deben predisponerse y asumir la tarea de alfabetizarse en las tecnologías digitales para poder guiar el proceso de aprendizaje de sus alumnos. En consecuencia, deberán modificar su actitud en relación con los contenidos y con el modo de interacción con los sujetos. Dicho proceso exige cambiar hábitos que, seguramente, producirá un desequilibrio en sus representaciones.

La capacitación de los docentes en el campo de las tecnologías digitales debe ofrecer una continuidad que garantice la formación permanente de modo que el saber pueda ser resignificado en las distintas situaciones del proceso de enseñanza y de aprendizaje.

Esta necesidad supone un reto que debe ser asumido por los centros de formación docente en sus distintos niveles. Esto significa que desde los distintos ámbitos responsables de la formación de formadores – ministerio, dirección de políticas educativas, centros universitarios e institutos terciarios – debe generarse un diseño curricular que contemple espacios troncales que no sólo den cuenta de esta necesidad, sino que se contemplen recursos genuinos para poder llevar a cabo las acciones.


Bibliografía
INFOD (2007) Facilitadores TIC. Cuadernos TIC 3. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la República Argentina.
IIPE UNESCO Buenos Aires (2006) Estado del arte y orientaciones estratégicas para la definición de políticas educativas en el sector, PROMSE – Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Buenos Aires Disponible en: http://www.iipebairesvirtual.org.ar/file.php?file=/1/Publicaciones_TIC/Estado_del_arte_y_orientaciones_estrategicas_2006.pdf (Fecha de consulta: 3 de octubre de 2009)
Levis, D.; Gutiérrez, M., ¿Hacia la herramienta educativa universal?, Ediciones Ciccus, Bs. As., 2000.
Lugo, María Teresa y Kelly, Valeria (2008): "La gestión de las TIC en las escuelas: el desafío de gestionar la innovación" (Extracto). En UNICEF – IIPEUNESCO (2008): Las TIC. Del aula a la agenda política. Buenos Aires."Las TIC: del aula a la agenda política" Co-publicación con UNICEF. 2008
Jordi Adell: Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la información http://nti.uji.es/~jordi
Publicado en EDUTEC, Revista Electrónica de Tecnología Educativa, Nº 7,
noviembre de 1997, ISSN: 1135-9250 http://www.byd.com.ar/ed8www5.htm

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